Apartamento Sunneschloessli Private Hideaway
Servicios principales
- The lagest option:
- 2 huéspedes
- 2 camas
- 1 dormitorio
Ubicación
Con un baño de vapor turco, un baño turco y un jacuzzi, el Apartamento Sunneschloessli Private Hideaway Nesselwängle está situado en Nesselwängle, a una distancia de 2 km del Gelbe Scharte. El Lago Haldensee está a unos 10 minutos en coche del apartamento, mientras que la estación de autobuses Gasthof Koellenspitze está justo a la vuelta de la esquina de la propiedad.
Este apartamento está ubicado a 5 minutos a pie del centro de Nesselwängle. Desde el Apartamento Sunneschloessli Private Hideaway, el Krinnenspitze está a 2,1 km.
Este apartamento incluye un patio, un balcón y una zona de estar y tiene vistas a las montañas. Para mayor comodidad, la propiedad cuenta con un inodoro separado y ducha. El cuarto de baño dispone de secador de pelo y toallas.
Con una cocina totalmente equipada como parte de sus instalaciones de autoservicio, el Apartamento Sunneschloessli Private Hideaway también ofrece a sus huéspedes una zona de comedor para disfrutar de sus comidas. Esta propiedad está a 10 minutos a pie de la estación de teleférico Materialseilbahn Gimpelhaus. Una serie de actividades, como senderismo, esquí y ciclismo, garantizan a los huéspedes un ocio activo. Además, la piscina invita a los huéspedes a zambullirse en ella.
Reseña de un crítico de hotel
El fin de semana en Sunneschloessli Tannheimer Tal fue un verdadero deleite para los sentidos. Este encantador hotel, ubicado en una soleada colina de Nesselwängle, ofrece unas vistas panorámicas de montañas que quitan el aliento. A pesar de la cercanía a los impresionantes castillos de Füssen, la tranquilidad del lugar invita a relajarse como nunca. Las instalaciones del spa, con su jacuzzi y baño turco impecables, fueron el remate perfecto para mis días de actividad al aire libre, donde disfruté de caminatas y paseos en bicicleta. El pequeño lujo de sumergirse en la piscina natural al aire libre, rodeado de un jardín encantador, es un capricho que no se puede perder. Además, la hospitalidad del personal hace que uno se sienta como en casa; un verdadero tesoro en la experiencia. Definitivamente, recomiendo este hotel a los amantes de la naturaleza y la buena comida que busquen desconectar y reponer energías. ¡Volveré, sin duda!